Palabras más, palabras menos

junio 06, 2018


¡Hola a todos! 🍌🍌🍌

Hoy no vengo con una reseña literaria, sino con una de carácter técnico-instrumental que tuve que escribir para el taller de escritura académica (de la tecnicatura en corrección de estilo). 
Si bien esta reseña fue entregada como un trabajo domiciliario, me pareció que, al publicarla en el blog, podría ayudar tanto a quienes tengan que hacer una reseña similar en el futuro, como a aquellas personas que quieren comenzar a escribir o revisar sus manuscritos y no saben por dónde empezar.  


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 Título:  Palabras más, palabras menos. Herramientas para una escritura eficaz

 Autor/es: María Cristina Dutto, Silvia Soler, Silvana Tanzi

 Páginas: 163

 Editorial: Sudamericana S.A. y Universidad Católica del Uruguay (2013 [2008])




«Usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra»
Palabras más, palabras menos. Herramientas para una escritura eficaz fue primeramente pensado como un manual «de carácter académico, instrumental y práctico», utilizado por las autoras como forma de facilitarle a sus estudiantes el aprendizaje de algunas normas destinadas a la escritura. En la actualidad, ese proyecto de manual fue ampliamente mejorado y modificado con capítulos que hoy conforman el libro tal y como lo conocemos.
Dutto, Soler y Tanzi, son académicas que llevan adelante talleres de escritura, y que se desempeñan en su vida profesional como docentes, correctoras de estilo, editoras y periodistas. 
El formato del libro es pequeño, ideal para ser transportado sin ocupar mayor espacio, dotado de una portada que, sin revelar el contenido de la obra, da al lector una idea de lo que puede esperar de él: una escritura eficaz. Además, aparenta estar a plena disposición de quien lo necesite, puesto que, frente a dudas emergentes, Palabras más, palabras menos ofrece respuestas exactas y fáciles de encontrar.
Desde un principio, en el prólogo del libro, se le advierte al lector que no se pretende despejar todas las dudas lingüísticas existentes, ya que, para ese objetivo, el lector debe dirigirse a obras complejas, de lo que se puede inferir que el libro en reseña tendrá un carácter más general y simple, destinado a un público no especializado. En seguida de lo expuesto en el prólogo, las autoras deberían haber citado —aunque sea en forma amplia— a qué otros textos se puede dirigir el lector para profundizar sobre los temas tratados, sin perjuicio de que al final del libro hayan explicitado la bibliografía empleada. Por ejemplo, en el prólogo del Manual de gramática de la lengua española, los autores citan dos fuentes de datos que son posteriormente aclarados en el apéndice de la obra.
El índice muestra que el libro se divide en tres grandes partes tituladas como: «Herramientas», «Convenciones» y «Tropiezos» que, a su vez, se subdividen en pequeñas secciones o temas. Pero, si bien el lector espera que cada parte contenga exactamente lo que se indica, una vez que se comienza a leer el libro, se encuentra con más títulos explicativos que no habían sido advertidos. Esto no debería ser un problema, pero en caso de estar en apuros, se torna difícil recordar en qué parte del libro se encuentra la duda que se trata de evacuar.
La primera parte es extensa, demasiado quizás, para lo breve que es el libro. Las «herramientas» que ofrecen las autoras son específicamente dirigidas a los escritores, dado que sugieren técnicas y pautas para una escritura coherente, aplicables —según las escritoras — a cualquier tipo de escritura. Esto resulta un tanto ambicioso, porque es imposible abarcar todos los diferentes estilos de escritura. Es decir, un texto literario ciertamente no tiene las mismas características que uno académico o científico. Por lo tanto, pienso que, si bien los consejos enunciados en las primeras páginas del libro son acertados, hay que relativizarlos a la forma y contenido de lo que se quiere escribir.
En la parte titulada «Convenciones» —zenit del libro— se bombardea al lector con una lluvia normativa descriptiva de los debidos usos de los signos de puntuación, la cursiva y las comillas, las mayúsculas y minúsculas, entre otros. No se detalla en el índice, por ejemplo, que, dentro de los signos de puntuación, se hallan también las rayas, los guiones, paréntesis, por lo que quedan, de esta manera, referenciados de forma vaga. Dado que las autoras pretendieron abarcar el mayor número de convenciones posibles, me generó un gran vacío no encontrar el «uso de las negritas» incorporado en el texto, como sí lo hicieron con «el uso de la cursiva».
Por otra parte, el lenguaje manejado en toda la obra es lo suficientemente claro como para que todos, profesionales o amateurs, lo puedan entender. Los ejemplos enunciados dan la imagen precisa de lo que se quiere evidenciar como error o acierto, aunque a veces no se referencie correctamente la fuente utilizada.
En esta segunda parte también se definen los elementos básicos de tipografía y diagramación, lo que es muy útil tanto para saber elegir y reconocer los tipos de letra, como para darle al escritor o profesional una idea de cómo debería verse la obra del punto de vista estético.
Los «Tropiezos» referidos en la tercera parte abarcan tanto el uso del gerundio —con trucos para saber si fue empleado de forma correcta— como los anglicismos, y confusiones ortográficas frecuentes «que los procesadores de texto no corrigen».
Tal vez las confusiones ortográficas son un poco obvias teniendo en cuenta el público para el que está dirigido el libro. Creo que es difícil que alguien no sepa la diferencia entre «abría/ habría», pero es evidente que las debemos tener en cuenta para no cometerlas en nuestra escritura. Como este, hay muchos más ejemplos resaltados por las autoras, que posiblemente los vieron como denominadores comunes entre sus estudiantes y por ello sintieron la necesidad de mencionar su correcto uso. De todas formas, no solo sirven para aprender sino para sacarle al lector una buena sonrisa preguntándose «¿Quién podría confundirse el sustantivo asta con la preposición hasta?».
Palabras más, palabras menos es un mosaico: si bien no es la génesis del conocimiento, lo recopila de los variados instrumentos y recursos. Sin dudas es una obra fundamental que usa —al decir de Clarice Lispector— «la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra».
💜💜💜


¿Ustedes leyeron Palabras más, palabras menos¿Les sirvió?
Los leo 🍌















3 comentarios:

  1. Hola! Leí que estaban leyendo este libro para una tarea y me lo crucé en la librería.
    Parece un libro útil para el propósito que fue creado. "Estaría necesitando" como una docena para obsequiar.
    ¿vas a contarnos cómo te fue en el trabajo?
    Besos

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  2. Hola! Qué locura encontrar una reseña de este libro. Yo hice el plan 2008, así que no tuve esta materia, pero el librito me lo encontré en Taller I y no se alejó de mí desde entonces. Si bien no tiene TODO lo que un corrector necesita, está buenísimo para dudas rápidas o para regalar a alguien que busca mejorar su redacción nomás.

    Un beso!

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  3. ¡Hola! Me avergüenza decir esto pero no sabia que existía este libro y creo que lo estoy necesitando. La verdad es que hoy en día escribo mucho menos de lo que me gustaría, las entradas del blog, los comentarios hacia uds y muy poco más. Me haría falta más práctica y sin dudas este libro me vendría bien para ayudarme en la redacción. Muchas gracias por tu recomendación, esta bueno saber a donde recurrir cuando lo necesitamos. Un beso, nos leemos 😊

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